Hay textos que se leen como documentos. Otros, en cambio, se sienten como corrientes. La tesis de Manuel Guevara Oropesa, publicada en 1923, pertenece a esta segunda categoría al desplazar la forma en que una época comienza a percibirse a sí misma.
En sus páginas aparece una inquietud que atraviesa todo el siglo XX: la sospecha de que la vida psíquica no se agota en lo que el sujeto puede decir de sí. Hasta ese momento, la medicina buscaba en el cuerpo una geografía clara, delimitada, casi cartográfica. Cada síntoma aspiraba a encontrar su órgano, su lesión, su causa visible. Guevara escribe en ese borde, justo cuando esa cartografía comienza a resquebrajarse.
El psicoanálisis entra entonces como una marea lenta. Infiltra el arrecife. Introduce la idea de que el síntoma habla, de que guarda una memoria, de que su forma responde a una historia que el propio sujeto desconoce. Freud ya había trazado ese camino en Europa, al proponer que los sueños, los lapsus y las formaciones neuróticas siguen una lógica precisa (Freud 1900). Guevara recoge esa intuición y la traduce al lenguaje de la medicina mexicana de su tiempo.
Sin embargo, hay una distancia, una especie de prudencia clínica. Frente al entusiasmo freudiano, que tiende a expandir la explicación hasta abarcar la totalidad de la vida psíquica, la tesis introduce una pausa. El pensamiento de Pierre Janet aparece como contrapunto, con su énfasis en la disociación de la conciencia y en la observación minuciosa de los fenómenos psicológicos. Entre ambas corrientes, el texto encuentra una zona intermedia, más cercana a un equilibrio que a una adhesión.
Esa posición revela una forma de pensar que se construye mientras avanza. Guevara observa, compara, selecciona. Su escritura se mueve como quien recorre una costa aún poco conocida, tanteando el terreno, midiendo la profundidad antes de avanzar unos metros más.
En ese movimiento, el síntoma cambia de estatuto. Deja de ser un error a corregir y adquiere densidad. Se convierte en una formación que condensa afectos, recuerdos, conflictos. La noción de represión, que atraviesa el texto, introduce una lógica particular: aquello que queda fuera de la conciencia mantiene su eficacia. No desaparece, se reorganiza. Encuentra caminos indirectos, retorna bajo otras formas, insiste.
Esta idea, que hoy forma parte del vocabulario clínico, aparece en la tesis como un descubrimiento en proceso. La mente ya no se presenta como una unidad transparente, sino como un espacio estratificado, atravesado por fuerzas que no siempre se reconocen entre sí. Janet había hablado de sistemas psicológicos disociados; Freud, de inconsciente dinámico. Guevara articula ambos lenguajes para pensar una misma experiencia: la de un sujeto que no coincide plenamente consigo mismo.
Desde la historia de la psiquiatría, este desplazamiento ha sido descrito como el paso hacia una comprensión dinámica del psiquismo, donde el interés se dirige hacia procesos, conflictos y transformaciones internas (Ellenberger 1970). En México, esta transición adquiere un matiz particular. Llega en un momento de reconstrucción social, cuando el país busca nuevas formas de organizarse tras la Revolución. En ese contexto, pensar la mente como un campo en conflicto resuena de manera singular.
Hay algo en esta tesis que sigue activo. No tanto en sus conclusiones, que pertenecen a su tiempo, sino en su forma de aproximarse al problema. Una escritura que no se precipita, que sostiene la tensión entre teorías, que mantiene abierta la pregunta por el sentido del sufrimiento psíquico.
Leerla hoy produce una sensación cercana a observar el mar antes de que cambie la marea. La superficie parece estable, pero algo comienza a moverse en profundidad. Y ese movimiento, una vez iniciado, ya no se detiene.
Fuentes de información
Guevara Oropesa, Manuel. Psicoanálisis. Tesis de Medicina. México: Imprenta Victoria, 1923.
Freud, Sigmund. The Interpretation of Dreams. London: Hogarth Press, 1900.
Janet, Pierre. L’Automatisme Psychologique. Paris: Félix Alcan, 1889.
Ellenberger, Henri F. The Discovery of the Unconscious. New York: Basic Books, 1970.
Roudinesco, Élisabeth. Histoire de la psychanalyse. Paris: Fayard, 1994.

